Uso de ventiladores centrífugos

   Los ventiladores centrífugos son usados para modificar la dirección axial del aire en un ángulo de 90º (entre los grados de 80º y 90º) por una turbina o rodete que los aspira por el centro y lo expulsa en dirección radial con un desfase de 90º (entre los grados de 0º y 10º) a través de sus álabes.

   Este tipo de ventilador centrífugo puede tener tres tipos de alabes que son: radiales, curvados hacia atrás y curvados hacia adelante. Estos tipos de álabes conceden al ventilador diferentes caracteres de presión y caudal.

   -Álabes radiales: Los ventiladores centrífugos que operan con este tipo de álabe son de proporciones más sencillas, debido a esto, son de rendimiento menor pero aun así efectivos. Son adecuados para el transporte de materiales como el aserrín, partículas de metal y son resistentes a la corrosión siempre y cuando se lo ponga una capa especial que ayude a resistir los álabes.

   -Álabes curvados hacia atrás: Son de alto rendimiento y de presión alta. En estos ventiladores no existen los riesgos de sobrecarga del motor según los puntos de funcionamiento, igual que en los ventiladores con álabes curvados hacia adelante. Son usados en ambientes industriales, extracción de campanas industrial con grill o freidoras y ambientes que puedan trabajar con materiales corrosivos como ácidos e hidróxidos.

   -Álabes curvados hacia adelante: estos álabes son adecuados para los trabajos de presiones bajas y con caudales altos. Este tipo de ventiladores son caracterizados por tener una gran cantidad de álabes y son estrechos, esto es dependiendo del sentido de giro y de la poca separación entre los álabes. Los ventiladores con álabes hacia adelante suelen ser más silenciosos que los demás ventiladores con los otros dos tipos de álabes, por eso se pueden utilizar más que todo en aire acondicionado y ventilación.

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